Cuando llevas siglos comprando en tiendas low cost, comienzas a interesarte por algo más que simplemente elegir prendas de tendencia, meterlas en la cesta y luego colgarlas del armario. Y cuando te interesan los productos de calidad (y de marca, porqué negarlo), hay veces que se produce la magia y esas tiendas low cost empiezan a vender productos que mantienen e incluso tienen detrás a marcas de prestigio pero siguen con los precios que les caracterizan.

Después de una ardua investigación (en realidad el conocer tantas marcas juega a mi favor) os voy a desvelar tres secretos, o no tan secretos, de productos que son low cost, de fácil acceso, y que son de marca y personalmente he comprobado su calidad.

  1. Perfume Zara. Zara siempre ha tenido línea de perfumes. Confieso que nunca me han despertado demasiada curiosidad. Me ocurre algo curioso y es que, hay ciertos aromas que me marean y me dan dolor de cabeza y que no llego a detectar con exactitud a que huelen (es como si me embriaga el olor), así que voy a lo seguro y siempre pruebo antes de usar. Además, soy una enamorada de ciertas marcas que siempre repito. Pero resulta que esta temporada, Zara sacó una línea distinta de perfumes, y cuál no sería mi sorpresa, cuando me enteré de que detrás de ésta, se encontraba nada menos que Jo Malone, la famosísima marca inglesa de perfumes de lujo. Yo me declaro fan y tengo varias de sus fragancias. Así que arriesgué y en un pedido online, pedí un frasco de «freur d´oranger». Éxito total. Se trata de un perfume de Jo Malone, con su fijación y su buen olor. En tienda probé algún otro y todos son maravillosos. Totalmente recomendable.
  2. Barra de labios de Zara. Os voy a confesar algo un poco friki. Hace muchas, pero muchas temporadas que estaba buscando cuál era el labial que usaban las modelos de la tienda online de Zara. Era un rojo espectacular y las fans de los rojos de labios sabéis como yo que, ya puedes tener veinte, pero ninguno será igual y siempre querrás aquel que ves en otra. Así que mi alegría fue mayúscula al enterarme de que iban a sacar su propia línea de labiales pero también mi miedo. ¿Encontraría al fin ese labial maravilloso? Efectivamente, en esa parte, mi ansia quedó satisfecha porque sí existía ese color entre los que iban a vender. Y mi sorpresa fue al enterarme de que, detrás de la linea de labiales, estaba nada más y nada menos que la maquilladora de pasarela